DISFRUTÁ DEL SOL CON PRECAUCIÓN

 

Todos estamos más contentos cuando fuera brilla el sol. La energía solar dirige nuestras vidas: contribuye al crecimiento de los alimentos que comemos, nos calienta, nos pone de buen humor y tiene una influencia positiva en nuestro cuerpo. La razón: los rayos UV del sol activan la producción de dopamina y serotonina, las hormonas de la felicidad. La serotonina mejora el humor, incrementa la motivación y aumenta las ganas de hacer cosas.

FOTOSENSIBILIDAD-Y-FOTOTIPOS

 

Ya sea en la ciudad, en la playa o durante una ruta de senderismo en la montaña, cuando se toma el sol la piel queda expuesta a una luz demasiado intensa. Es muy importante protegerse adecuadamente para evitar quemaduras y prevenir el cáncer de piel.

Recomendaciones:

  • Aplicar generosamente protector solar 30 minutos antes de de la exposición solar sin olvidar orejas, cuello y empeines: muchas veces se pasa por alto proteger algunas zonas del cuerpo que son muy sensibles y que requieren que estemos especialmente atentos.
  • Evitar exponerse entre las 11 y las 16 hs. En este horario los rayos UV se encuentran más fuertes y producen mayor daño. Hay una forma sencilla de enseñarles a los más chicos esta regla: si su sombra reflejada en el piso es más pequeña que su estatura no es conveniente que estén al sol.
  • Volver a aplicar el protector solar cada dos horas, al salir del agua o después de haberse secado con toalla.
  • Beber agua frecuentemente para evitar el golpe de calor.
  • Promover espacios de sombra como sombrillas y árboles.
  • Utilizar protector solar aun en los días nublados: es importante recordar que las nubes solo filtran un bajo porcentaje de radiación.
  • El agua, el césped, la arena y la nieve reflejan los rayos solares, aumentando los efectos de la radiación sobre la piel. Por este motivo hay que utilizar fotoprotectores más altos sobre dichas superficies.
  • Es muy importante reforzar la protección con gorros, sombreros con visera y remeras de trama cerrada que cubran los hombros.
  • Usar protectores especialmente formulado para bebés y niños: es muy importante que el fotoprotector que se le aplica a los bebés y a los niños esté especialmente pensado para la niñez.
  • No hay que olvidar que los menores de un año no deben estar expuestos directamente al sol, pero que los bebés mayores de 6 meses deben usar un protector solar aunque se encuentren a la sombra, ya que los rayos se reflejan sobre las distintas superficies.

 

Proteccion-solar

1481727104-92956106thinkstockphotos-540761642